La ingeniera agrónoma de San Clemente convirtió un video sobre poda de arándanos en una comunidad digital que hoy reúne a más de 40 mil seguidores en TikTok.
El 24 de julio, Angélica Olguín aparece frente a una hilera de arándanos de la variedad bluecrop en un fundo de San Clemente. Allí muestra cómo se realiza una poda de limpieza y renovación. Retira ramas secas y aquellas que se cruzan para favorecer la ventilación, la iluminación y la fotosíntesis.
La escena corresponde al registro que cambió su relación con las redes sociales. Cinco días después, en otro video, aparece haciendo una calicata, una excavación que permite observar las condiciones del suelo. Esta vez se toma con humor los comentarios sobre su parecido físico y de voz con la influencer Naya Fácil. La respuesta es inmediata: entre los comentarios aparecen “Naya versión difícil”, “Naya not easy” y “(esto ocurre) cuando el viajero del tiempo mueve una piedra”.
“Yo nunca pensé que me iba a pasar todo esto”, reconoce la profesional, que tiene 35 años y vive en el sector El Colorado, en San Clemente. La viralización también modificó sus redes: abrió una nueva cuenta pública en Instagram para separar su actividad profesional de su vida personal. Hoy suma 56 mil seguidores en Instagram y 41 mil en TikTok. Dos de sus videos ya superan los 2 millones de visualizaciones.
APRENDER TAMBIÉN PUEDE SER FÁCIL
Antes de la fama, Olguín ya tenía un objetivo ligado al campo. Administra un fundo donde producen arándanos orgánicos, además de nogales, avellanos europeos y cerezos. La idea inicial era desarrollar una plataforma para acercar a consumidores a los procesos productivos y ofrecer experiencias de cosecha.
La viralización cambió el rumbo, pero mantuvo el contenido. “Me gusta enseñar”, sostiene. Así nació una comunidad que bautizó como los “agrodificilines”, nombre que recoge con humor el apodo que recibió en redes y que ahora identifica sus publicaciones sobre agricultura.
En sus videos explica problemas habituales de las plantas, revisa cultivos y responde consultas de personas que intentan sacar adelante un limonero, un palto o un huerto en casa. Uno de los registros que más disfruta muestra una calicata en un nogal. Allí revisa las raíces, mide pH y humedad y explica las características de un suelo que describe como rico en materia orgánica.
Su enfoque también pone atención en la sustentabilidad. Habla de materia orgánica, compostaje y alternativas para aprovechar residuos vegetales. “El suelo está vivo”, plantea, mientras explica la importancia de mantener su fertilidad y evitar prácticas que deterioren su estructura.
DIVULGACIÓN DE LA AGRICULTURA
Para Olguín, difundir contenido agrícola también significa acercar a las personas a un trabajo que muchas veces permanece detrás del alimento que llega a sus mesas. En una región como el Maule, donde la actividad frutícola ocupa un lugar relevante, considera necesario mostrar cómo se producen esos alimentos y qué conocimientos existen detrás de cada labor.
“Yo esta comunidad la creé para mostrar el trabajo del campo, lo que conlleva toda esa labor y que también se vaya entendiendo cómo funcionan las plantas y la importancia del suelo”, explica.
Técnico agrícola, ingeniera en ejecución agrícola y posteriormente ingeniera agrónoma, Olguín decidió desarrollar su trayectoria profesional en la misma zona donde creció. Ahora, cada publicación suma una nueva consulta y una nueva oportunidad para que sus seguidores conozcan el campo más allá del apodo que la hizo conocida.
La etiqueta, en todo caso, ya no le incomoda. En uno de sus videos, mientras revisa un suelo y explica lo que está encontrando, decide apropiarse de la identidad verbal que surgió en los comentarios. “Me voy a tener que tomar todo con humor. Yo quiero subir puros contenidos del agro, por eso van a ser mis agrodificilines”, subrayó.







