El nuevo espacio recibirá material orgánico desde mercados y áreas verdes.
Según el Ministerio de Medio Ambiente, un 60% de lo que termina actualmente en la basura corresponde a materia orgánica que puede transformarse en un aporte para la comunidad. Con un tratamiento adecuado, estos residuos se convierten en abono natural para plazas, parques y viveros, reduciendo además la emisión de gases de efecto invernadero. Un proceso que ahora se inicia en la Planta Municipal de Compostaje, ubicada en Huilliborgoa, que tendrá una capacidad de hasta 20 toneladas diarias.
La iniciativa forma parte del sello sostenible que el alcalde Juan Carlos Díaz ha impulsado en Talca y se concreta gracias al Acuerdo de Cooperación Ambiental entre los gobiernos de Chile y Canadá, junto con un financiamiento total de $1.180 millones aportado por el Gobierno Regional del Maule y la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo.

UNA VISIÓN DE CIUDAD
La planta no es un logro aislado. Se suma al aumento de las áreas verdes, que ahora alcanzan los 8,6 metros cuadrados por habitante; la eliminación progresiva de las bolsas plásticas, iniciada en 2017; la habilitación de siete Centros Municipales de Reciclaje (CMR); la recolección segregada de residuos domiciliarios; el fortalecimiento de las brigadas ambientales escolares y la certificación ambiental de 14 establecimientos educacionales públicos.
En la inauguración, cada autoridad se puso uno de los cascos blancos disponibles para recorrer las instalaciones, ubicadas a un costado del relleno sanitario El Retamo. Allí observaron el tratamiento de los residuos orgánicos a través de las distintas máquinas procesadoras.
“Es un gran avance, es la planta municipal de compostaje más grande a nivel nacional. Lo más relevante es que hoy en día ya es una realidad y está a disposición de todos los vecinos de la comuna y de la Región del Maule”, afirma el alcalde, rodeado de las autoridades nacionales que llegaron a reconocer este logro.
El recinto ocupa 1,2 hectáreas y contempla procesar hasta 20 toneladas diarias: 10 toneladas de residuos orgánicos vegetales provenientes del Parque Industrial, el Centro Regional de Abastecimiento (CREA) y el Mercado Central, mezcladas con otras 10 toneladas de podas urbanas trituradas.
Para la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, el nuevo recinto “viene a confirmar un trabajo que se viene realizando en el municipio a lo largo de muchísimos años”. Para ella, este camino adquiere un valor especial, pues “se agradece mucho cuando hay liderazgos regionales que se empapan con la agenda medioambiental e inician las acciones sin esperar que se den los debates legislativos”.
A nivel nacional, sin embargo, todavía existe una brecha importante. Según el subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo, Sebastián Figueroa, actualmente el país valoriza apenas el 1,5% de sus residuos, frente a cerca de un 80% en países más desarrollados. Por eso, califica la experiencia talquina como “un muy buen ejemplo que tiene que replicarse”.

UN MUNICIPIO MÁS VERDE
La jornada también tuvo un componente festivo. Las brigadas ambientalistas de los establecimientos municipales recorrieron el recinto, observaron las demostraciones y, entre sonrisas, varios estudiantes se acercaron para fotografiarse junto al alcalde, la ministra y el subsecretario. Algunos, además, se llevaron bolsas de compost producido en la planta.
Díaz reconoce especialmente a los funcionarios municipales que acompañaron el proyecto, entre los cuales destaca el rol de la directora de Planificación, Mariana Fuentes, además de los equipos que han promovido la educación ambiental en colegios y comunidades. Para el alcalde, esa tarea requiere de participación ciudadana y liderazgos sólidos que permitan seguir avanzando. “Cuidar nuestro entorno, hacer nuestra ciudad sostenible es para tener una mejor ciudad, una mejor región, un mejor país, un mejor mundo para nuestros hijos, nuestros nietos”, subrayó.







